Opinión sobre religión

Vidler ha sustituido religión por Dios, algo así como si navegación fuera sustituida por llegada o batalla por victoria, o cortejar por matrimonio, o en general los medios por el fin. Pero incluso en la vida presente, hay un peligro en el mismo concepto de religión. Produce la sugestión de que la religión es un departamento más de la vida, un departamento adicional añadido al económico, el social, el intelectual, el recreativo y todos los demás. Pero aquellos cuyas exigencias son infinitas no puede tener categoría de departamento. O bien es una ilusión o bien nuestra vida entera está incluida en él. No tenemos actividades no religiosas; solamente religiosas o irreligiosas. Sin embargo, la religión parece existir como un departamento. Existe así mismo… un deleite en la organización religiosa (como en cualquier otra). Además, todas las clases de intereses estéticos, sentimentales, históricos y políticos están delineados en ella… Nada de esto es malo… este departamento de la vida puede convertirse en un fin en sí mismo, en un ídolo que oculta a Dios y a mi prójimo… es preciso no obstante, andar con cautela, pues la verdad de que la religión, entendida como departamento, no tiene realmente derecho a existir puede ser mal interpretada. Algunos concluirán que este ilegitimo departamento debe ser abolido.

Otros, aproximándose más a la verdad, creerán que debe dejar de ser departamental y extenderse a la vida entera, pero lo interpretan mal. Piensan que cada vez más negocios seculares deberían empezar con la oración, que una piedad tediosamente clara debería infestar nuestra conversación, que no debería haber más tartas ni cervezas. Una tercera clase, conciente de que Dios gobierna una parte muy pequeña de sus vidas, y que una religión departamental no es buena, puede desesperar. A esos habría que explicarles cuidadosamente que ser solo una parte no es lo mismo que ser un departamento permanente. En todos nosotros, Dios ocupa sólo una parte… Hemos de admitir que hay una línea de demarcación entre la parte de Dios en nosotros y la región del enemigo. Pero se trata así lo espero, de una línea beligerante, no una frontera fijada mediante el pacto… la gente usa cada vez con más frecuencia, religión también para significar un sistema de creencias. Cuando esa gente oye que Vidler quiere una iglesia con “menos religión”, piensa que quiere que lo poco —lo muy poco — que la teología liberal ha dejado de la “fe que una vez nos fue dada” les iba a ser despojado. Esa es la razón por la que alguien preguntó: ¿Es Vidler teísta?.

Pues bien ciertamente lo es. Quiere (creo que lo quiere seriamente) conservar algunas doctrinas cristianas. Pero está dispuesta a desechar otras muchas. “doctrinas tradicionales ” tienen que ser analizadas. Muchas cosas habrán de “pasar con el tiempo” o “sobrevivir fundamentalmente como arcaísmo o como historias de hadas”. Se siente feliz con este indefinido programa de descartes porque confía en la guía ininterrumpida del Espíritu Santo. Una fe noble, siempre que exista, por supuesto un ser como el Espíritu Santo. Pero imagino que Su existencia es una de las doctrinas tradicionales que según las premisas de Vidler, cierto día creemos haber superado.

C.S. Lewis, Si Dios no escuchase (cartas a Malcom). Ediciones Rialp 2004

Gandhi y la Religión

“Por religión no tiendo la religión formal o consuetudinaria sino la religión que es el basamento de todas las religiones, la que nos lleva a mirar frente a frente a nuestro Hacedor.”

M. K. Gandhi, por Joseh J. Doke, 1900, p. 7

“La religión debiera impregnar cada una de nuestras acciones. En este contexto, religión no significa sectarismo sino creer en un ordenado gobierno moral del universo. Ese orden no es menos real por ser invisible. Esta religión trasciende el Hinduismo, el islamismo, el cristianismo, etc. Sin embargo, eso no quiere decir que los reemplace; por el contrario, los armoniza y les da realidad.”

Harijan, 10-2-40, p. 445

“Permitidme explicar lo que entiendo por religión. No se trata de la religión hinduista, a la que sin duda estimo por sobre todas las otras religiones, sino de la religión que trasciende al hinduismo: la que transforma nuestra naturaleza, la que nos une indisolublemente a la verdad cuya presencia y mediación purifican. Es el elemento permanente de la naturaleza humana, al que no resulta demasiado oneroso llevar a su expresión completa. Ese elemento mantendrá al alma enteramente desasosegada hasta el momento en que se encuentre a sí misma, conozca a su Hacedor y aprecie la, verdadera correspondencia que existe entre sí misma y el Hacedor.”

Young India, 12-5-’20, p. 2

“Ningún hombre puede vivir sin religión. Hay algunos que en el egotismo de su razón declaran que no tienen nada que ver con la religión. Esto es como si un hombre dijera que respira pero que no tiene nariz. Sea por la razón, por el instinto o por la superstición, los hombres establecen alguna – suerte de relación con lo divino. Incluso el agnóstico o ateo más acabado admite la necesidad de un principio moral y asocia algo bueno al hecho de observarlo y algo malo con su no-observancia. Bradlaugh, cuyo ateismo es bien conocido, insistió siempre en proclamar sus convicciones más profundas. Tuvo que sufrir mucho por decir la verdad de ese modo, pero se deleitaba en ello, afirmando que la verdad lleva en sí su propia recompensa. Es evidente que Bradlaugh no era completamente insensible a la16 alegría que se desprende de la observancia de la verdad. Sin embarga, esa alegría no es enteramente mundana sino que brota de la comunión con lo divino.

Tal es la razón de que yo haya sostenido que aún el hombre que reniega de la religión no puede vivir -y, de hecho, no vive- sin religión.”

Young India, 23-1-‘30, p. 25

Mahatma Gahdhi, Mi religión.