Si quieres, te acompaño en el camino…

Una canción como pocas, una canción, para leer, releer, pensar y repensar, reflexionar, meditar, orar  y volver cada vez sobre ella.  antípoda de la cultura pop.

Si quieres, te acompaño en el camino y en el camino vamos conversando.
Y al conversar, tus hombros se  descargan; descargas, pues tu peso voy llevando.

Pues pesa el peso de tu desencanto
y es tu resignación aún más pesada.
Pero te sostendré, pues ya sostuve
la cruz de toda cruz en mis espaldas.

Me duele que te alejes de los tuyos,
y el creciente dolor de tu aislamiento;
pues toda mi pasión es ver reunidos
a los hijos de Dios que andan dispersos.

Yo sé que ya no crees en nuestro sueño.
Buscas seguridad retrocediendo.
Pero hasta en dirección equivocada
lo mío es ir contigo, compañero.

Si quieres, te acompaño en el camino
Si quieres, hoy me quedare contigo.

Escucha profecías, peregrino,
No seas testigo de desesperanza.
Es hora que levantes la cabeza
Y, aunque anochece, alientes la confianza.

Pues es posible ver de otra manera
La trama que se te hizo tan confusa.
¿no ves el hilo de oro de la pascua
Que rediseña todo lo que cruza?
¿no ves que desde dentro de las muertes
La muerte fue implotada y ya no mata?
Y se revela el nombre de la vida:
Y el nudo que te ataba te desata.

Partir juntos el pan en nuestra mesa
Descifra quiénes somos y seremos.
La Pascua nos irrumpe, amor de amores,
Lo más vivo venciendo lo más muerto.

Si quieres, te acompaño en el camino
Si quieres, hoy me quedare contigo.

Por fin sabrás quién soy, sabrás quién eres,
Mientras despiertas del antiguo sueño:
Y entenderás que es fiel a sus promesas
El Dios que prometió ser compañero.

Y de la historia mía y de la tuya
Ya no te escaparás, ni tendrás miedo.
Verás la historia como historia abierta
Y la esperanza arder su ardor sereno.

Y sentirás nostalgia de tu gente.
Y querrás compartir tu aliento nuevo.
Sin más demora, ponte ya en camino.
Sin más demora, ponte en medio de ellos.

Y brillará  tu fe de caminante
Mi nombre y mi misterio de “camino”
Y de mi fiel estar-acompañando
Tu amor de acompañante será el signo.

Si quieres, te acompaño en el camino
Si quieres, hoy me quedare contigo…

P.Eduardo Meana

Radiografía

Últimamente he notado ciertas características que he experimentado y he entendido de la sociedad actual, así que haré un intento de apuntar las que por ahora tengo en la radiografía. Algunos de estos apuntes son o porque los he leído de otros, porque lo he experimentado y alguna reflexión propia.

Apuro, vivimos en un constante “corre-corre”, la sociedad actual nos exige bastante estudiar, trabajar, atender la familia, la novia, la esposa, los hijos, la iglesia, los amigos, dormir, comer, hacer ejercicio, las vitaminas, las enfermedades, etc. Puede que se me escape alguna otra cosa, lo que sé, es que yo no cumplo con todos los ítems mencionados y no me queda tiempo para mucho, en otro post hablaremos más de esto se me ocurrió un pañito caliente para las 24 horas que tenemos.

Ruido, hay demasiado ruido, no solo en la categoría auditiva, (por lo menos en donde vivo), también lo hay en el fenómeno actual de la comunicación, mucha, mucha información que nos bombardea a cada momento, muchas voces que nos hablan al mismo tiempo.

Superficialidad, creo que es una de las consecuencia del apuro, no hay tiempo para profundizar en nada, mucho menos para pensar. Creo que estamos ante la época en la que menos se ha pensado en la historia de la humanidad, ella nos dice: ¿pensar?, ¿reflexión?, no hay tiempo, ni me interesa, y me aburre. Además ¿para que?

Tecnicismo, se cree que todo lo resuelve los estudios, las ciencias y la técnica, la humanidad será mejor en cuanto mas técnica se haga, el desarrollo de las ciencias exactas, la tecnología, la gerencia, la física, la medicina. En definitiva reducir al hombre a unos ámbitos operacionales (por no decir maquinas), llenos de vacuidad y sin rumbo. (Aunque se tenga la ilusión de tener uno).

Individualismo, creo que el elemento más resaltante de todos los mencionados, aquí agregaríamos otros ismos como: el subjetivismo, hedonismo, materialismo y relativismo en él cual nos encontramos sumergidos, del último me di cuenta no hace mucho. No es mas que la exaltación del pensamiento individual como medida de todas las cosas, al que hay que agregarle varios peros.

En otras ocasión escribiré un poco más de estas cosas por separado a ver que podemos decir.

El silencio

¿No se han percatacado que hay personas que no pueden estar solas, que evitan de alguna manera el silencio, porque el silencio es una manera de estar solo con uno mismo? Yo creo que las hay personas que lo saben, y las que no lo saben, lo hacen inconscientemente. Estas últimas, prenden el televisor, la radio, salen a la calle, entre otras muchas cosas, hacen todo con tal de no estar solos en silencio, escapamos de tener que reflexionar, enfrentarnos a nosotros , de evitar pensar, a lo mejor por encontrarnos con realidades dolorosas, evitar la soledad, todos en el fondo le tememos ¿no?, saberse sin sentido, no encontrar soluciones, entonces para huir de esta realidad vamos a donde el ruido hace que nos callemos y nos centremos en él.

Por otro lado, tenemos una sociedad llena de ruidos, tráfico, personas, televisión, radio, publicidad, Internet, el trabajo, los estudios, el dinero, entre otros. Vivimos en una carrera constante, en donde se hace difícil sentarse a pensar, a ver las nubes, la lluvia o leer un libro.

El encontrarnos y preguntarnos, es un paso importante, el conocernos aún más. El silencio es importante, ojalá y busquemos ese espacio fundamental en nuestras vidas, y que podamos callar el ruido e ir a él.

Amor de madre

Estaba conversando con una amiga acerca de la divinidad del Señor Jesús, porque por ahora, ella no cree que Jesús es Dios; y de repente nos encontramos conversando sobre el infierno; ella me comentó que piensa que el infierno es aquí y ahora. Le respondí que  yo creía que después de esta vida está el cielo y el infierno. En ese momento íbamos para sitios diferentes, nos despedimos y yo me quede pensando en el tema.

 

Mi amiga está felizmente embarazada, y dice que es una experiencia única, que le encanta cuando el bebé se mueve, porque ella puede sentir las extremidades de su pequeño cuerpecito (pies y brazos).

 

En el camino, pensé que en el infierno jamás se podrá sentir y experimentar lo que ella siente ahora, ese amor de madre que brota de ella, porque aunque a veces se siente muy mal producto del embarazo y hasta se pone pálida, y también le duele mucho el área del ombligo, gana en ella el sentimiento de felicidad y de emoción al sentir a su bebé. De verdad, no creo que eso se sienta en el infierno.

 

Ya que estamos tocando el tema del amor de madre, ayer  se celebró aquí en Venezuela, el día de las madres, encontré esta oración y la compartiré con ustedes:

 

Oración de una madre

 

Señor Dios,

Dame un corazón capaz de

Asombrarse y se agradecido

Ante el misterio de la vida.

 

Quiero amar a mis hijos e hijas

 Y mostrarles así la calidez y la ternura

Con que tú los amas, para que,

Sintiéndose amados, se amen a sí mismos

 Y puedan amar a sus hermanos.

 

Quiero confiar en mis hijos e hijas, como tú confías en ellos,

Para que se sientan seguros de sí mismos y

Confíen en su propia capacidad para encarar la vida.

 

Quiero escuchar a mis hijos e hijas

Con una actitud acogedora, comprensiva y confidente,

Evitando toda actitud enjuiciadora, posesiva y controladora,

Que los haga distanciarse y encerrarse defensivamente.

 

Quiero alegrarme con mis hijos e hijas que crecen,

Sobrellevando maduramente el dolor de ver

Que me necesitan progresivamente menos,

Y toman la distancia que les permite madurar como persona

 

Solamente así los amaré “teniéndolos sin poseerlos”

 

 

Una esposa para Papá Dios

Un día, camino por la autopista, estaba yo admirada viendo las montañas y pensando en lo bien que uno se siente al amar a la pareja con el amor de Dios, de lo soñadora que te vuelves y que estando a su lado no quisieras que el tiempo terminara jamás. Para este entonces llevaba uno años en la vida cristiana y pensé: “Si Papá Dios tuviera una esposa él pudiera sentir lo que yo siento y eso sería genial” y me atreví a preguntarle al Señor Dios todopoderoso, omnipotente, lleno de amor y bondad (le coloco todos estos adjetivos porque por un momento lo quise humanizar y pensar que lo que yo vivía era más de lo que el podía experimentar como amor): Papá Dios,¿Por qué no tienes una esposa? Y sentí que el me respondió: “Yo tengo una”.  yo los hice, los formé, por eso los amo y con gran amor (tiempo después asimile que su amor es mayor al que siento). En ese momento recordé Juan 3:16 “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Desde ese momento me quedé pensando: “Papá Dios tiene una esposa y somos nosotros”. Al poco tiempo escuché a Martín Valverde en uno de sus testimonios, donde el Señor le habla y le dice: “Yo me encargaré que te cases conmigo” (Oseas 2:20) y recordé cuando comencé en el camino del Señor, me preguntaron si me quería casar con el Señor y sin pensar en el matrimonio dije sí, acepto. Recordé que era su esposa. Luego, leí varios versículos que hablan  que la Iglesia es la esposa del Señor. Me quede fascinada, el Señor me volvió a sorprender con su grandeza y me dí cuenta que el Señor reafirma su palabra.

 

En aquel día – afirma el Señor-, ya no me llamarás: “Mi señor”, sino que me dirás “Esposo mió”.

Oseas 2:16