De Oración con la Hna Glenda

El pasado sábado 14 de marzo, Lisset y yo tuvimos la oportunidad de asistir a la Jornada de Oración junto a la archiconocida Hna. Glenda. Me enteré del inesperado evento el mismo día a las 12 p.m., aproximadamente. Entre estupefacción e incredulidad le escribí a Lisset ¡Hay un concierto de la Hna. Glenda en Valencia hoy a las 5:30! ¿Vamos? A lo que mi compañera de camino respondió: Sí.  Así que después de fuertes retrasos, metimos la primera y   chirriamos las cuatro ruedas. La ciudad de Valencia queda a dos horas de donde vivimos, salimos a las 3 p.m. con poco dinero, sin haber almorzado, sin batería en los celulares y, como ya es costumbre en la familia  Siquem, sin cámara digital a la mano, no dio tiempo de buscarla. Llegamos a las 5 p.m. a Valencia, justo a tiempo para el evento después de perdernos un poco (nunca he entendido la autopista de Valencia). Nos estacionamos, compramos las entradas, que en realidad era una ofrenda por su precio y porque en el boleto lo decía. Nos ubicamos donde pudimos, porque ya estaba lleno el estadio. El concierto-oración comenzó con una animada Misa, ya antes de comenzar  se había recibido a la Hna. Glenda y a su mamá que la acompañaba, la Eucaristía duró algo más de un hora y anochecía. Así pues estaba todo listo, el sonido, las luces, la Hermana y su guitarra, el público,  y nosotros sin cámara, pero agradecidos de estar ahí. Cambiamos mi batería que tenía más carga al celular de Lisset que es  el que puede grabar en LD Lowest Definition  (ya lo verán), y nada, no tenía suficiente carga para activar la cámara. Comenzó Glenda cantando «Pide y se te dará» yo no sé si Lisset pidió o Dios leyó nuestro corazones, pero lo cierto es que para nuestra sorpresa la batería se cargó.

Ya no recuerdo cuantas canciones cantó en aproximadamente una hora, lo que sé es que me impresionaron dos cosas: La primera es como las 6 mil personas que estaban en el estadio guardaban silencio atendiendo a las palabras de la Hna entre canción y canción,  o cantando cuando se cantaba. Lo segundo, es que la mayoría eran jóvenes. Luego, vino un receso para ir al baño, tomarse algo, o quedarse en la alabanza que dirigía el ministerio de música de SEAS, quienes eran  los organizadores del evento, estuvieron excelentes me gustaron varias canciones. Se concluiría la jornada con La Hora Santa dirigida por Glenda, que en realidad no fue una hora sino más; para finalizar Glenda cantó un popurrí de canciones, la tan pedida por el público “Alfarero”, “Quien pierda su vida” y “Tú me has seducido”,que me gusta bastante. La  pedida por Lisset no la cantaron, para tristeza de los 2 porque es mi favorita también.

Mis impresiones para terminar, lo primero, la presencia de Dios que estuvo en todo momento presente y esto es lo mejor de todo. Lo segundo, entendí que no era un concierto, en realidad fue una oración, las canciones y la música son sólo un medio o un pretexto para ese fin, así lo sentí y así creo lo sienten las personas que asistieron. Glenda con su increíble voz y canciones tiene un don para llevar al público a la oración, a la reflexión y al maravilloso encuentro con nuestro Dios vivo y resucitado,  haciendo de la jornada una experiencia de conversión, única, emocionante y una noche que no olvidaremos. Al concluir a eso de las 11 p.m. fue que nos acordamos que no habíamos comido, debió ser la emoción.

Ahora si, les dejo el video que logramos grabar no es mucho pero es algo y también con un video que conseguí con algunos comentarios sobre el evento.