Estás conmigo antes de que yo lo supiera

Un día cuando niña, ya me tocaba dormir, al acostarme pensé: “Ojalá existiese un hombre que pudiera cargar con él todas las enfermedades, la muerte, los delitos”, probablemente la inseguridad;  la infidelidad y  la separación de los cónyuges, ambas cosas que tanto daño hace a la familia y en especial a los niños.

Saben, en aquella oportunidad me lo imaginaba cojo, con los ojos uno más pequeño que el otro y me lo imaginé alejándose de este mundo para que no pudiera volver más nunca, y esas cosas malas nunca más volvieran.

Me lo imaginaba muy feo a decir verdad, pero no tenía idea de quien era … hasta que te conocí Señor.  Eres tan real como aquella noche en mi imaginación; te había vislumbrado con otro rostro, pero ahora mis ojos conocen con tu rostro real. Eres el hombre que carga con todo lo malo de este mundo, con todo el pecado. Perdóname, pero me asombró mucho al saber cuanto nos amas, que decidiste dar la vida y cargar con el peso que nos tocaba, para así poder hacernos libres, verdaderamente libres.

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El Lenguaje del cuerpo y la mentira

Hace unos años atrás, empecé a sentir la curiosidad de leer un libro de Allan Pease denominado El Lenguaje del Cuerpo. Me llamó la atención su portada tan colorida y también me intrigaba saber cuál era su contenido. Este año por fin pude leerlo y me he encontrado con algo para mí fascinante, y es, que no fuimos hechos para mentir.

¿Ha visto antes la siguiente imagen?

dkfbrnf_58gpf9mvd8_bExiste un lenguaje verbal y uno gestual. Cuando la persona habla utiliza ambos lenguajes. Éstos que se aprecian en la imagen son algunos de los gestos que realiza una persona cuando miente. Antes de seguir, es importante destacar que el autor del libro enfatiza mucho en que los gestos no deben estudiarse por separado, que debe existir una correlación entre el conjunto de los gestos que realiza una persona y lo que dice.

Ahora bien, aclarado este punto, comencemos por decir lo que significa el gesto de taparse la boca. Cuando se dicen mentiras, el cerebro ordena a la mano que tape la boca para evitar la salida de las palabras falsas. Esto varía con la edad, una niña de cinco años tapará inmediatamente la boca con una o ambas manos; el adolescente también la tapará, pero con más delicadeza: los dedos apenas rozan alrededor de la boca; el adulto, con un acto refinado, aparta la mano de la boca y el resultado es un gesto tocándose la nariz. (Cuidado, no quiere decir que el que tiene una alergia se la pasa mintiendo, recuerda todos los gestos van en consonancia con lo que se está diciendo).

Seguidamente, veamos el gesto de taparse los oídos, que en un gesto más sutil pudiera ser frotarse ligeramente la oreja, frotarse detrás del pabellón, el dedo taladro (meterse el dedo en la oreja y moverlo hacia un lado y otro), tirar del lóbulo o doblar el pabellón hacia delante para tapar el conducto auditivo. Este gesto se realiza cuando se quiere bloquear las palabras del que miente. El autor dice: “Es la versión adulta del gesto de los niñitos de taparse los oídos con las dos manos para no oír una reprimenda”.

Finalmente tenemos el gesto de taparse los ojos. Este gesto significa evitar tener que mirar a la cara de la persona a quien se está mintiendo. Dice el autor que “los hombres suelen frotarse los ojos vigorosamente, y si la mentira es muy grande desvían la vista y miran al suelo”, mientras que la mujer es más sutil, y solo toca el ojo muy delicadamente, pero es con el fin de no dañar el maquillaje.

Cada día me asombro más del diseño tan perfecto con que fuimos creados por el Señor, es algo asombroso definitivamente; podemos decir palabras verdaderas o falsas, pero el cuerpo, a través de la comunicación gestual, siempre lo delatará.

Ser Padres

“Tenemos aproximadamente 18 años para fomentar las bases en la vida de nuestros hijos e hijas; de allí en adelante solo se dan consejos”.

He estado leyendo sobre la paternidad y en uno de los libros, el autor, se ha enfocado en sus primeros capítulos a mostrar como en la Biblia primero, los profetas y sacerdotes y luego los reyes, criaban a sus hijos, posteriormente ellos crecían y decidían si servían o no al Señor. En este último libro he visto muchas cosas importantes que me gustaría comentarles.

Primero, es que la lección base de los padres está en Deuteronomio 6: 4 – 6 : “El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y te levantes.” En este sentido, si nos fijamos bien, El Señor en su palabra nos da a entender que los padres deben estar con los hijos en su casa, en el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten. Cosa que en algunas familias no pasa debido a que dejan a la familia en segundo plano y ponen al trabajo en el primer lugar, y la justificación que se da es: “Si no trabajamos no comemos, ni nos vestimos, ni puedo ofrecerte estudios”, que probablemente es la verdad, pero la otra parte de la balanza es que si lo que hacemos es puro trabajar cuando nuestros hijos crezcan no nos reconocerán, y es lamentable ver que nada de (regalos, viajes, zapatos caros, entre otros) compra el precioso tiempo que hijos e hijas necesitan de nosotros. Todo en equilibrio, ni un extremo ni otro.

Segundo, también me fije que hubo sacerdotes y profetas que sirvieron a Dios, pero sus hijos DECIDIERON no seguir el mismo camino. Les confieso, me ha costado mucho asimilar que uno como madre, padre, tío(a), hermano(a) mayor, da consejos para que el niño o niña no se extravié, pero al final, son ellos los que deciden que opción tomar y que hacer con sus vidas. Por eso es tan importante las bases que se le pueden dar a los hijos los primeros años de vida: los valores, el vivir conforme a la voluntad de Dios, entre otros. Luego de esta edad, ellos decidirán que hacer con su vida y nosotros, aún como padres, podremos reprenderlo y guiarlo (más aún si viven bajo tu mismo techo, porque hay un poco más de control en las cosas que hacen), pero igualmente, serán ellos y ellas quienes tendrá la última palabra.

Tercero, según se nos presenta en el libro, no se exige que seamos padres PERFECTOS, se requieren padres que sepan arrepentirse cuando cometan un error, rectifiquen y vuelvan a tomar el camino adecuado. También se hace énfasis en que un padre está formando un futuro padre, pues nuestros hijos crecerán y se convertirán, si Dios quiere, en padres también. Recuerda: “Se predica con el ejemplo”.

Cuarto, es fundamental que la relación de la pareja (mamá y papá) este estable, con el fin de afrontar JUNTOS cualquier adversidad, pequeña o grande que se presente. Se hace hincapié en que la pareja debe estar unida y no halar cada quien para su lado, porque de ser así el problema pudiera empeorar.

Para finalizar, quiero insistir en lo importante que es el tiempo que padre y madre dedique a sus hijos. Yo Soñando e imaginando, buscando una solución a la falta de una familia unida, se me ocurre, que en las vacaciones escolares, se crearan campamentos familiares, algo así como la película “Más barato por docena. Parte II”, pero que lo juegos en vez de ser competitivos sean colaborativos, para que se enfoquen en su familia y no en ganarle a otra familia, algo que los lleve a unirse más; que los padres conozcan un poco más de los talentos y gusto de sus hijos e hijas, y que estos a su vez conozcan la parte humana (lágrimas, historias de su vida cuando adolescentes, entre otros) de sus padres, fortalecerá los lazos familiares enormemente

“Si se difiere del arrepentimiento, el pecado se fortalece y el corazón se endurece. Cuanto más tiempo se deja congelar el hielo, más difícil es quebrarlo”.

Thomas Watson

Amor de madre

Estaba conversando con una amiga acerca de la divinidad del Señor Jesús, porque por ahora, ella no cree que Jesús es Dios; y de repente nos encontramos conversando sobre el infierno; ella me comentó que piensa que el infierno es aquí y ahora. Le respondí que  yo creía que después de esta vida está el cielo y el infierno. En ese momento íbamos para sitios diferentes, nos despedimos y yo me quede pensando en el tema.

 

Mi amiga está felizmente embarazada, y dice que es una experiencia única, que le encanta cuando el bebé se mueve, porque ella puede sentir las extremidades de su pequeño cuerpecito (pies y brazos).

 

En el camino, pensé que en el infierno jamás se podrá sentir y experimentar lo que ella siente ahora, ese amor de madre que brota de ella, porque aunque a veces se siente muy mal producto del embarazo y hasta se pone pálida, y también le duele mucho el área del ombligo, gana en ella el sentimiento de felicidad y de emoción al sentir a su bebé. De verdad, no creo que eso se sienta en el infierno.

 

Ya que estamos tocando el tema del amor de madre, ayer  se celebró aquí en Venezuela, el día de las madres, encontré esta oración y la compartiré con ustedes:

 

Oración de una madre

 

Señor Dios,

Dame un corazón capaz de

Asombrarse y se agradecido

Ante el misterio de la vida.

 

Quiero amar a mis hijos e hijas

 Y mostrarles así la calidez y la ternura

Con que tú los amas, para que,

Sintiéndose amados, se amen a sí mismos

 Y puedan amar a sus hermanos.

 

Quiero confiar en mis hijos e hijas, como tú confías en ellos,

Para que se sientan seguros de sí mismos y

Confíen en su propia capacidad para encarar la vida.

 

Quiero escuchar a mis hijos e hijas

Con una actitud acogedora, comprensiva y confidente,

Evitando toda actitud enjuiciadora, posesiva y controladora,

Que los haga distanciarse y encerrarse defensivamente.

 

Quiero alegrarme con mis hijos e hijas que crecen,

Sobrellevando maduramente el dolor de ver

Que me necesitan progresivamente menos,

Y toman la distancia que les permite madurar como persona

 

Solamente así los amaré “teniéndolos sin poseerlos”

 

 

Una esposa para Papá Dios

Un día, camino por la autopista, estaba yo admirada viendo las montañas y pensando en lo bien que uno se siente al amar a la pareja con el amor de Dios, de lo soñadora que te vuelves y que estando a su lado no quisieras que el tiempo terminara jamás. Para este entonces llevaba uno años en la vida cristiana y pensé: “Si Papá Dios tuviera una esposa él pudiera sentir lo que yo siento y eso sería genial” y me atreví a preguntarle al Señor Dios todopoderoso, omnipotente, lleno de amor y bondad (le coloco todos estos adjetivos porque por un momento lo quise humanizar y pensar que lo que yo vivía era más de lo que el podía experimentar como amor): Papá Dios,¿Por qué no tienes una esposa? Y sentí que el me respondió: “Yo tengo una”.  yo los hice, los formé, por eso los amo y con gran amor (tiempo después asimile que su amor es mayor al que siento). En ese momento recordé Juan 3:16 “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Desde ese momento me quedé pensando: “Papá Dios tiene una esposa y somos nosotros”. Al poco tiempo escuché a Martín Valverde en uno de sus testimonios, donde el Señor le habla y le dice: “Yo me encargaré que te cases conmigo” (Oseas 2:20) y recordé cuando comencé en el camino del Señor, me preguntaron si me quería casar con el Señor y sin pensar en el matrimonio dije sí, acepto. Recordé que era su esposa. Luego, leí varios versículos que hablan  que la Iglesia es la esposa del Señor. Me quede fascinada, el Señor me volvió a sorprender con su grandeza y me dí cuenta que el Señor reafirma su palabra.

 

En aquel día – afirma el Señor-, ya no me llamarás: “Mi señor”, sino que me dirás “Esposo mió”.

Oseas 2:16

¿Qué hacer con mi dinero? y ¿Con mi corazón? (Parte II/III)

¿Se acuerdan de la hermana cristiana que les comente en la primera parte de este texto? Bueno, ella también me comentó que esos niños tienen hermanos (as) en otras casas hogares.Pasó el tiempo y tuvimos la oportunidad de conversar vía telefónica y ella me dice que ese día otra hermana asistiría a una reunión con unos niños que eran de la calle y estaban en una casa hogar; el motivo de la reunión era para despedirlos, pues debían mudarse a otro estado del país. Llame a la otra hermana, a la que cariñosamente llamo “De Calculta”, pero ella no lo sabe jeje. Nos encontramos y fuimos a la reunión; junto con ella estaban otros hermanos y hermanas. Íbamos directo al sitio y yo aún no sabía lo que me esperaba.

Al llegar, nos recibieron niños, esta vez sólo niños y adolescentes varones (las edades comprendidas entre 6 y 15 años), con un beso en la mejilla y con un poco de timidez. Al entrar a la casa, ellos habían preparado el patio como si tuvieran una verdadera fiesta. Algunos estaban arregladitos y los que no (adolescentes en su mayoría) no querían salir, porque les daba pena. Sin embargo uno de los hermanos, que había trabajado allí durante años, y que por motivos personales se había retirado, fue y los llamó. Vi que lo querían mucho y lo respetaban, y por eso decidieron salir. Nos conocimos y jugamos béisbol cristiano. Pase un poco de pena, pues le dije a uno que formara parte del equipo y no me di cuenta que el chico era mudo, sin embargo tenía una gran disposición de compartir con nosotros. Debo confesarle que me poncharon 2 veces (que horror, debo memorizar más los textos de la Biblia).

 Luego para retirarnos, se oró y la hermana que me invitó, hablo que no abandonáramos nunca nuestros sueños. Pregunte por sus sueños, algunos estaban bien claros de los que querían, otros no me quisieron decir. Vi uno de ellos con miedo de compartir sus sueños y que otro se burlara, así que decidió no contestar y bajar la cabeza. Nos despidieron con mucho cariño y uno de los niños más pequeños salio a despedirnos hasta la puerta.

En el viaje hasta el metro, de nuevo sucedió como la primera vez: Conocí la historia de aquellos pequeños hombres, por cierto algunos, hermanos de sangre de los primeros niños que conocí en la otra casa hogar. Debo recalcar que todas las historias son importantes, sin embargo hubo unas que me conmovieron más que otras. Una de ellas era el caso de uno de los más pequeños. Me extraño que él tuviera una cicatriz en su cara, el hermano cristiano me cuenta que a él lo había encontrado en una casa cuando solo tenía meses de nacido y estaba amordazado; su madre se iba a la calle y lo dejaba amarrado.Me enteré que de todos uno solo no conocía a su madre (no recuerdo que fue lo que paso con ella) y que el padre lo abandonó. El joven se deprime mucho por esta situación y de verdad no es para menos. Pienso que el Señor los ha llenado de mucha fortaleza para seguir adelante. El Señor hace su obra en ellos

. “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá”

Salmo 27:10

El niño que quería ser cura

Entre en el ascensor y habían pocas personas, entre ellas una madre diciéndole al hijo de aproximadamente once o doce años, que el quería estar más en la iglesia que con su familia y le dice en tono de burla y mirando a las demás personas en el ascensor “Tu como que si quieres ser cura”. El se quedó callado, pero el silencio del ascensor fue interrumpido por mí y le dije: “Señora de gracias a Dios que su hijo está interesado de las cosas de Dios, los otros niños de su edad no están pendiente de esas cosas. Él me miró, guardo silencio como si reflexionara y miró a su mamá y le dijo: en eso tiene razón.

Madres y padres que leen este blog quiero pedirle dos cosas: primero, no se burlen de los sueños de sus hijos por mínimos, fantasioso o locos que sean y menos delante de los otros como para avergonzarlos. Confíen en ellos y ayúdenles a soñar. Como dice el dicho “con la cabeza en el cielo pero con los pies puesto sobre la tierra”.

Segundo alégrate si tu hijo le quiere servir al Señor, porque la historia de la mayoría de los adolescentes de hoy es bien triste, te puedo decir que he visto niñas (y cuando digo niñas o niños es porque su edad es menos a los doce años) que en búsqueda de que no me suceda como a mis padres que se divorciaron yo me buscare una pareja mujer para no sufrir (esto con la idea que las mujeres son más sensibles) y las ves exhibiendo su nueva conducta delante de todos como para retarnos. También he adolescentes con graves problemas de drogadicción. Hasta he escuchado a una mamá que dice “Amarra tu vaca que yo tengo suelto a mi toro”, que significa que mi hijo puede hacer desastre, la madre de la niñas son las que tienen que estar cuidando a su muchacha. Eso es triste, y solo te cuento de lo que he visto, pero a medida que más investigo peores cosas encuentro con respecto a este tema.