Compromisos

por  G. K . Chesterton

El hombre que hace una promesa se cita con sigo mismo en algún lugar y en tiempo distante. El peligro que esto conlleva es que no acuda  ala cita. Últimamente, este miedo a uno mismo, a la debilidad y volubilidad de uno mismo, ha crecido peligrosamente y se ha convertido en la base real de una objeción contra cualquier compromiso. No nos comprometemos porque estamos profundamente convencidos de que, antes de respectar lo pactado, nos habremos cansado del pacto. En otras palabras, tememos que, con el tiempo, seamos una persona diferente… la rebelión contra los compromisos abarca, por supuesto el compromiso matrimonial. Es divertido escuchar a quienes se oponen al matrimonio porque creen que el compromiso es un yugo impuesto por el diablo, cuando en realidad es un yugo que quienes se aman se imponen a sí mismos. La expresión “amor libre” es una contradicción en 2 palabras, porque la naturaleza del amor es atarse a sí mismo, y la institución del matrimonio no hace otra cosa que respetar la decisión de dos personas libres, tomando en serio su palabra. Prometerse y dejar al mismo tiempo una escapatoria, una posibilidad de retirada, nos parece un engaño esterilizador del amor…

Hoy realizamos el esfuerzo persistente e insano de conseguir placer sin pagar por él: tengamos los placeres de los conquistadores sin los sufrimientos de los soldados. Pero hay que decir categóricamente  que esto no funciona así. Habrá momentos emocionantes para algunos, pero hay otra emoción que sólo es conocida por el soldado que defiende su bandera, por el asceta en su alumbramiento espiritual, por el amante que entrega su libertad. Y es esta disciplina transfiguradora de uno mismo la que hace del compromiso algo verdaderamente inteligente. A nuestro alrededor se extiende la ciudad de los pequeños pecados, llena de callejuelas y retiradas. Pero, con toda seguridad, tarde o temprano, en el puerto se alzará la llama más alta, que anuncia el fin del reino de los cobardes porque un hombre está quemando sus naves.

G.K. Chesterton, La mujer y la familia. Styria ediciones

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2 Respuestas a “Compromisos

  1. Hola, Yasser.
    Muy interesante y aleccionador. Para los que creemos en la familia y en el compromiso matrimonial son palabras de oro.
    Por cierto, mi amiga ya está traduciendo del inglés el famoso debate. Espero que siga interesándote…
    Un abrazo
    (Por cierto, me suprimeron el blog de wordpress y aún no sé por qué; he vuelto a la vieja dirección de blogger: menos mal que no la borré)

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